Tres representantes del sector empresarial sacaron sus conclusiones en el sector económico durante el gobierno de AMLO

Para Carlos Salazar, presidente del CCE, Gustavo de Hoyos, de Coparmex, y José Manuel López, líder de Concanaco Servytur, consideran que mantener la estabilidad de las finanzas públicas, el recién Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura y el ajuste al salario, son los principales logros a un año de la llegada AMLO.

Sobre los retos que debe enfrentar la administración de AMLO en los siguientes años destacan hacer crecer la economía.

¿Cual es el balance económico del gobierno de AMLO?

Carlos Salazar, presidente del CCE

Destacó “el combate a la corrupción para que acabemos con este mal endémico y que tenga una prioridad por parte del Estado y los gobernantes”. También comentó que “es indudable que se deben atacar los problemas de pobreza con la orientación del gasto”.

Consideró positivo como “el gobierno ha cambiado su discurso y reconoce que la inversión privada sea el motor de crecimiento y desarrollo. Como nunca un presidente se ha reunido con el sector para dar entrada a los proyectos y programas”.

Sin embargo, considera: “Todos los mexicanos estamos preocupados por el tema, vemos pocos avances y con cifras de violencia muy preocupantes. Todavía no vemos una mejoría, un punto claro de inflexión para resolverlo”.

Además comentó que “la economía del país no está creciendo, tenemos que estar conscientes que la única manera de combatir la pobreza es con un crecimiento sostenido. Nos hemos pronunciado por no confundir lo que es legal con lo que es justo. Se requiere que lo legal prevalezca en situaciones como los contratos entre gobierno y empresas”.

Para el presidente del CCE, Carlos Salazar, el gran reto es ser objetivo con la inversión. “El gobierno debe sentar las bases para que haya desarrollo y crecimiento en los próximos años”. También “es necesario evitar que el país esté desunido, nos preocupa que no haya unión para resolver las problemáticas del país. Se debe cambiar el discurso hacia el contrario para no denostar ni dividirnos más”.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex

Celebra que “se haya aprobado un Presupuesto equilibrado en cuanto a no generar déficit fiscal y no se incurra a deuda. También se logró bajar la inflación y la estabilidad del tipo de cambio”.

También reconoce “los esfuerzos del gobierno por la apertura y crear una nueva cultura salarial, para que haya una recuperación en los ingresos de los trabajadores”. Y que “el gobierno de continuidad a los tratados comerciales con otros países, así como su modernización, lo que genera confianza para no aislarnos del exterior”.

Sin embargo, opina que “es lamentable decir que crecer es irrelevante. Si no hay un crecimiento no se pueden ofertar más trabajos en la economía formal, lo cual impide que haya más oportunidad para abatir la pobreza”.

Tampoco cree que “se logra el aumento de la recaudación fiscal y con ello tener recursos suficientes para atender requerimientos sociales”. No considera positivo “polarizar desde el gobierno hacia los empresarios y la actividad empresarial. Debe quedar atrás la narrativa de descalificación”.

“A pesar de la creación de la Guardia Nacional se debe corregir la estrategia en el tema de seguridad, pues hemos visto decisiones tácticas mal implementadas”.

También quiso dejar claro que:  “Un gobierno con ideología distinta tiene que hacer cambios y lo entendemos, pero nos preocupa la criminalización de la vida empresarial con los cambios fiscales”.

José Manuel López, presidente de Concanaco Servytur

Aplaudió desde su organización  “los ajustes al gasto para buscar una administración más esbelta, que no sea oneroso ni un lastre para las finanzas”. También “estamos de acuerdo en que termine con este flagelo que frena la competitividad en el sector empresarial”.

“El recién Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura dará certidumbre y tranquilidad a los capitales privados, para impulsar el crecimiento”.

Sin embargo,  “no se ha logrado reducir los índices de informalidad en el país, unos de los principales lastres desde sexenios anteriores”. Además “el sector terciario ha sido el motor de crecimiento, pero no alcanza para lograr la meta de crecer más allá de tres por ciento el PIB”.

También: “Hemos visto una tendencia a la alza en diversos delitos y en diversas zonas del país, lo que frena la llegada de inversiones y el desarrollo de los negocios. No sólo es urgente frenar la informalidad, sino también dar incentivos para que haya más empresas y trabajadores formales, como una meta para el crecimiento económico”.