La economía europea crece al mayor ritmo de los 12 últimos años.

El Banco Central Europeo alerta de los efectos negativos que pueden conllevar la revalorización del euro, que ha llegado a superar la barrera de los 1,25 dólares, barrera no superada desde diciembre del 2014. En el último año ha llegado a revalorizarse hasta un 20% frente al dólar.

Según Mario Draghi un euro fuerte, aunque es sinónimo de una economía fuerte, provocará una disminución de las exportaciones, mayores dificultades para seguir creciendo y condiciones financieras más duras, aunque aseguró que no espera subidas del tipo de interés hasta 2019 de momento, ya que el mantenimiento de los tipos de interés en mínimos históricos, durante los tres últimos años, es lo que ha permitido estimular el crecimiento de los países de la eurozona.

Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC)

Se comprometió el pasado octubre contra las devaluaciones competitivas, que es lo que, a todas luces, está realizando el gobierno americano. El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, en su intervención en el Foro de Davos ha comentado que un dólar débil facilitará las exportaciones y ayudará a corregir los desequilibrios de la economía norteamericana.

En rueda de prensa posterior, Mario Draghi ha indicado que las declaraciones de Mnuchin van en contra del espíritu del mencionado acuerdo, y ha llegado a citar hasta en tres ocasiones que no era lo que se había convenido.

El BCE considera que la economía europea cada vez está más sólida tal y como refleja los altos niveles que está alcanzando el euro frente al dólar, y los tipos de interés están en la eurozona en mínimos históricos, con un horizonte de posible subida a largo plazo.

Pero la inflación no acaba de recuperarse, y un euro fuerte no ayuda a que esta pueda conseguirse y mantenerse en los niveles del 2%, objetivo que pretende el BCE desde hace mucho tiempo.

 

Referencia: https://elpais.com/economia/2018/01/25/actualidad/1516877323_652957.html