En 2016, la UE abrió su mercado a Jordania a cambio de la integración de los refugiados sirios en su economía, pero las fábricas del país abastecen principalmente a Estados Unidos.

Podemos poner el ejemplo de Anas, ya que el padre de Anas no le dio a su hijo la opción de decidir y es que “cuando una ONG vino a dar clases de costura en julio pasado, me obligó a ir”, dice el sirio de 19 años con una sonrisa avergonzada. Varias veces ya, las empresas textiles habían prometido trabajo a los refugiados en el campamento de Zaatari, en el norte de Jordania.

La Industria Textil "made in Jordan" apunta a Europa

Anas aprendió a utilizar una máquina de coser antes de unirse a uno de los grandes cobertizos de neón blanco en la zona industrial de Al-Hassan, entre Irbid y Zaatari. A partir de ahora, es activo, cabeza abajo, a coser bolsillos de sudaderas y contento de haber aprendido un oficio.

Jordania es famosa por sus notables sitios turísticos, como Petra, aunque sus fábricas lo son menos. Sin embargo, es en este país donde las principales marcas como Gap, Victoria’s Secret, Hanes y Wal-Mart han optado por ubicar su producción de ropa y es que hoy en día existen más de 75 plantas que emplean a unas 75.000 personas.

660.000 Refugiados sirios

Por el momento, la producción que representa el 20% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, se realiza principalmente en Estados Unidos, pero con la crisis siria, los europeos pueden estar vistiendo pronto ropa “made in Jordan”, ya que en 2016, la Unión Europea (UE) abrió su mercado a la monarquía hachemita a cambio de la integración de los sirios en la economía jordana.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Jordania alberga a más de 660.000 refugiados sirios, incluidos 297.000 en edad de trabajar.

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