La BBC conversó con representantes de tres organismos internacionales para identificar las amenazas que están rondando la economía mundial.

Y es que los riesgos siempre están rondando cualquier economía. Algunos pueden ser más difíciles de anticipar que otros, como una guerra, un colapso repentino de los mercados financieros o un desastre natural de grandes proporciones.

Los riesgos al crecimiento global disminuyen, pero surgen otros

Pero en ciertos casos, hay señales que alertan a los economistas sobre las posibles amenazas y que permiten hacer pronósticos a corto y medio plazo.

En este inicio del 2018, diversos organismos internacionales enumeraron las posibles amenazas que pueden caer sobre la economía mundial y a pesar de la previsión de crecimiento del 3,1% para este año, todavía existen incógnitas y amenazas latentes.

A continuación, algunos de los riesgos proyectados para el año, según expertos consultados por BBC Mundo, el servicio en español de la BBC:

Riesgos geopolíticos y de estabilidad de las instituciones y de las normas globales

¿Cuál será el futuro de la Organización Mundial del Comercio y del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (Nafta)? ¿Habrá una escalada de las tensiones entre EEUU y Corea del Norte o entre EEUU y China?

Estas son algunas de las incertidumbres que pueden perjudicar la economía.

Pérdida de crecimiento de la productividad, tanto en países desarrollados y emergentes

Hoy la productividad crece menos que en el pasado, porque el mundo aún no sabe cómo utilizar bien las nuevas tecnologías en los sistemas productivos. Otro elemento que influye en esta dinámica es el envejecimiento creciente de la población, que disminuye la franja de los económicamente activos.

La sorpresa de la inflación

Hay un amplio consenso en el mundo de que estamos en una fase de inflaciones estructuralmente bajas, con condiciones monetarias muy favorables y mercados abundantes que crean riqueza financiera con poca volatilidad.

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Esto provoca una sincronización de la recuperación económica, pero si la inflación sube en los Estados Unidos (que es lo esperado), puede haber un aumento en la tasa de interés y cambios en ese escenario.