Según el diario El País, el pasado 14 de julio se comunicaba a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores), el hecho relevante de la aceptación de la oferta vinculante presentada por el grupo Altice NV al Consejo de Administración del Grupo PRISA, para adquirir la participación del 94,7% que la editora de El País tiene en el Grupo Media Capital SGPS.

Aunque el enterprise value de esta transacción está calculado en 440 millones de euros, el precio final quedaría sujeto a los ajustes finales habituales, que una vez aplicados dejarían como un precio razonable para la Sociedad, el de alrededor de 321 millones de euros, lo que supondrá una pérdida contable de 81 millones en las cuentas individuales del Grupo PRISA y de 69 millón en las cuentas consolidadas, aproximadamente.

La operación quedaba pendiente de la autorización de las autoridades de competencia y regulatorias portuguesas y de la aprobación de la Junta General de la Sociedad.

El Grupo Altice, que llevaba negociando con PRISA desde el mes de junio, tenía la intención de lanzar una oferta de adquisición del 5,3% restante de Media Capital para, una vez completada la operación de adquisión, retirar a la empresa de la Bolsa de Lisboa.

Aunque los inicios del Grupo Media Capital se remontan al año 1989, el Grupo PRISA no entró a formar parte del accionariado hasta el 2005, con una participación del 33%, porcentaje que aumentó hasta el 94,7% en 2007. Durante el año 2016 Media Capital facturó 174 millones de euros, con un ebitda de 41,5 millones y un beneficio de 19,1 millones de euros, un 10% más que el año anterior. Además del beneficio empresarial, no hay que olvidar que las empresas de Media Capital son líderes en Portugal en Radio, TV, producción de medios audiovisuales e internet.

Pero lo que en principio debería de ser una operación de transacción normal entre empresas, que mejoraría la situación financiera del Grupo PRISA, se está encontrando con un gran impedimento: el Gobierno Portugués y sus órganos regulatorios.

No sería de extrañar que tras esta aparente pasividad se encontrara el empresario Francisco Pinto Balsemao, ex-primer ministro portugués y presidente de Impresa. En entrevista ofrecida al diario Público, Pinto Balsemao reconoció haberse reunido con el Presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, y con el primer ministro Antonio Costa, para tratar de lo que supondría para el país la venta de Media Capital al grupo francés y sus efectos sobre la competencia, o sea sobre los medios de su grupo, pero que no habían llegado a ningún resultado concluyente.

Para dificultar la compra de Media Capital, justificando la defensa de intereses nacionales o de la competencia, solo cabía la autorización vinculante de ERC, el regulador de los medios de comunicación, pero ha pasado del tema dictaminando que no tiene competencia legal para impedir la compra y dejando que la solución definitiva la asuma la AdC, organismo que representa la máxima Autoridad de la Competencia en Portugal.

Lo que queda claro es que al Grupo PRISA no le interesa que la venta de MC entre en polémicas, que lo único que hacen es retrasar el ingreso de los 321 millones de euros, y que no estarán disponibles hasta que la operación cuente con todos los beneplácitos y autorizaciones legales necesarias.

La AdC tiene en sus manos la decisión, que será vinculante, pero la puede tomar con suficiente calma, y prolongar la decisión de su dictamen hasta finales del primer trimestre del 2018, aunque esperemos que se imponga la lógica y aceleren una decisión positiva.

Salvo unas opiniones vertidas por Bloco de Esquerda, el Gobierno Portugués se mantiene en silencio. Presidencia, Parlamento y grandes partidos políticos, todos, se mantienen en silencio. Es posible que el Grupo Altice, a ese nivel, ya lo tenga todo controlado, probablemente a través de Armando Pereira, responsable del negocio de telecomunicaciones del grupo, accionista con el 25% del capital, y persona influyente ante el Gobierno, quien pretende replicar en Portugal los modelos verticales de su grupo en Estados Unidos y Francia, una vez hayan integrado a Media Capital.

Por otra parte, el Gobierno Portugués es consciente de la situación del Grupo Prisa y de la necesidad que este tiene de vender Media Capital. Asi como que buscar un nuevo comprador a estas alturas es prácticamente imposible. No tiene mucho margen de maniobra y si la posibilidad de pactar con Altice las medidas necesarias para garantizar la libre competencia en el sector.

Del Grupo Prisa, Portugal, siempre conservarán un buen recuerdo.

Jose Luis Perez