México es el mercado más potencial para el sector de videojuegos en América Latina.

Jeremy Jackson, analista del sector, asegura que los juegos móviles, serán el segmento de mayor crecimiento en México en los próximos años. Sector que no tiene el suficiente apoyo y es una mina de oro con todas las opciones a ser explotada. 

Con previsión económica en 2020 para México por debajo del 2%, está es una opción de inversión que debe ser atendida y apoyada tanto por el sector público como por el privado. 

“México es, actualmente, el mayor mercado de juegos de América Latina, con ventas por 1,800 millones dólares en 2019, y alberga a 63.1 millones de entusiastas de los juegos”.

También agregó “a medida que la infraestructura tecnológica mejora en la región, junto al aumento de los teléfonos inteligentes”.

México consume y juega, pero más de 80% de ingresos no se quedarán aquí.“En México, el consumo de videojuegos no va ni de cerca con las ventas”, dice Luis San Martín, especialista del sector.

Hay ventas, pero no utilidades

La venta física y la distribución de videojuegos corren riesgo, y suponen la mayor cantidad de ingresos y empleos generados por la industria.

La amenaza viene de las descargas digitales, la proliferación de los juegos móviles y la popularidad de los juegos gratuitos.

“Es verdad que todos estos modelos generan muchísimas ventas e ingresos, ya sea por publicidad, descargas digitales o compra de contenidos en juegos, pero ese dinero no se quedará en México, si acaso en forma de impuestos, y será mínimo”, comenta San Martín.

Se debe crear una industria real de desarrolladores, “México es un país donde hay talento en desarrollo y animación, pero son chicos que terminan haciendo sitios web, apps o maquilando para otras empresas”, comenta Diego Villaseñor, quien junto con Alejandro Flores fundó la AmexVid.

“Comúnmente, te encuentras con chavos que ya desarrollaron su juego, pero carecen de un plan de negocio. No hay un inversionista serio que esté dispuesto a apostar por un juego si no tienen datos tan simples como mercado objetivo, estimado de retorno de la inversión o quiénes los ayudarán en marketing o ventas para sacarlo adelante”, dice Villaseñor.

Apoyar la creación de start-ups

Un modelo las start-ups, creando planes y estructuras de negocio y buscando financiamiento, sería la mejor solución para el sector.

AmexVid desarrolla una agenda digital de la industria que identifique a los desarrolladores de videojuegos y otros profesionales de la industria, como los publishers, licenciamiento, agencias de propiedad intelectual, venture capital, gobiern y otras entidades.

Además continuamente en búsqueda de casos de éxito en México y el resto de América Latina con la finalidad de crear marcos de trabajo y colaboración efectivos para los desarrolladores mexicanos.

Como en todo juego de video, la industria ya presionó el botón de start para iniciar una nueva era en el sector. A México le llega la hora de tomar el control e intentar pasar al siguiente nivel.

“Existe un enorme interés de inversionistas de países como Corea del Sur que escuchan que México está explotando en el sector, que hay talento. Y cuando vienen no pueden creer que no existan publishers mexicanos. El riesgo es que ellos se conviertan en los publishers y nosotros nos quedemos únicamente como maquila”, advierte Villaseñor.

“Hoy, desarrollar un videojuego no es fácil, pero tampoco es imposible. Existen más plataformas y posibilidades de crear un título que atienda segmentos específicos en todo el mundo.”

“Los kit de desarrollo antes costaban miles de dólares, y hoy con tener una computadora puedes comenzar a programar. Nuestro verdadero reto es que la industria debe pasar de la capacitación técnica a una de negocios”, explica Flores.