Volvemos a uno de los temas que ya comienzan a cansar por su recurrencia: la supuesta sucesión de Juan Luis Cebrián y esta vez le tocaba el turno a Jaime Carvajal.

El histórico fundador de El País, ha manifestado en diversas ocasiones que esta dispuesto a marcharse si queda garantizado el futuro financiero del Grupo Prisa y su independencia editorial.

Hay muchos que no le creen y piensan que fue el culpable de la renuncia en el último momento de Javier Monzón.

Pánico en las redacciones de la prensa españolaAnte la falta de acuerdo con el nuevo príncipe heredero, el Marques Jaime Carvajal, otros muchos pensaran que ha sido Cebrián el que se ha vuelto a oponer al nuevo candidato.

Nada más lejos de la verdad. Jaime Carvajal apareció en la lista de candidatos y cogió fuerza gracias a la confianza de algún miembro de la Comisión de Retribuciones y Nombramientos, tanta fuerza cogió que se animó a poner condiciones, entre las que destacamos el poder mantener sus cargos actuales como Presidente de Arcano y EVO, nada más lejos del deseo del Grupo Prisa y sus accionistas, que querían a un ejecutivo dedicado en exclusiva, y además el señor Marques exigió unanimidad de todo el Consejo en su nombramiento, que es como pedir hoy en Prisa un milagro. La banca encabezada por Santander no apoyo su nombramiento y comenzaron las dudas.

Así que después de entrevistas, reuniones y negociaciones queda descartado totalmente. Otro candidato más devorado. Jaime II El Breve.

Todo esto era ampliamente previsible. El señor Carvajal no se ha movido un ápice de sus orígenes y trayectoria. Es un conservador que pertenece al establishment español.

La pregunta es : ¿es el mejor candidato para dirigir el imperio mediático y editorial del centro izquierda español?.

No parece el más adecuado, eso lo sabe cualquiera, a no ser que quieren generar un viraje a la derecha del grupo. Vamos que no encajaba ni con cola. Todos los vemos más cerca del ABC en todo caso.

Desde Prisa no sueltan prenda y como ocurrió con Monzón no comunican más que lo justo y necesario.

Todos dicen que el Grupo está muerto, que las cuentas no cuadran, que la deuda es impagable, pero todos quieren mangonear, todos quieren sentarse en el trono del todopoderoso Jesús del Gran Poder, origen de nuestra denostada democracia por mucho que a algunos les pese.

Prisa: “Todos dicen que está mal, pero todos quieren dirigirla”.