Lyman Daniels de CBRE México, comentaba en días pasados que el sector de oficinas se encuentra en una etapa de contracción. Mientras, el hotelero y el comercial continúan en expansión, y el segmento industrial se ubica en una fase de maduración.

El sector inmobiliario afronta un crecimiento lineal. Teniendo en cuenta que uno de los catalizadores más importantes para lograr crecimiento y bienestar es la vivienda, como bien dice el economista mexicano Pedro Valdez Valderrama en su blog, existen ciertos drivers del mercado que avanzan de manera exponencial, cambiando la manera en la que operan los mercados.

El e-commerce, las nuevas tendencias laborales marcadas por los Millennials y la fusión de los mundos físico, digital y biológico a través de nuevas tecnologías, mejor conocida como la Cuarta Revolución Industrial, son algunos de esos drivers.

Analizando los diferentes sectores podemos ver

Una disminución en las ventas de los locales comerciales debido al e-commerce, se observa  un incremento en los espacios destinados a alimentos y entretenimiento, marcando una nueva tendencia.

Para el sector de oficinas esperaríamos que tanto las rentas como la ocupación muestran una disminución, con base en la oferta actual y una demanda con menor ritmo, resultado también de las nuevas tendencias laborales.

El sector industrial continúa siendo el favorito de los inversionistas al registrar los menores descuentos sobre net asset value (NAV), integrando altos porcentajes de ingresos dolarizados, costos de financiamiento muy competitivos (por debajo de 6.0%) y contratos de arrendamiento de largo plazo. Debemos destacar que aunque las empresas de este sector registraron los mayor rentabilidad  en los últimos dos años, recientemente han disminuido, presentando una rentabilidad por dividendo alrededor de 7.2% en promedio.

Según CBRE México, se esperaría que este segmento permanezca en la etapa de madurez, ya que la única manera en la que se podría observar un descenso en el ciclo inmobiliario sería ante una recesión global.